• Revista YA — El Mercurio — Octubre 2002

    ROSARIO GÓMEZ Y SU ÉXITO EDITORIAL
    Coleccionista de almas

    Durante 24 semanas ha estado en los primeros lugares del ranking de los libros más vendidos. De autoayuda, "Cuentos con alma" es una recopilación de historias anónimas. Con su "Cuentos con almas II" a punto de ser lanzado, Rosario Gómez habla de su éxito, "la gente tiene ansias de espiritualidad" y también, de su proceso de sanación: "fue una experiencia potente: me amigué conmigo misma, me perdoné".

    Texto | Ana María Egert R. Fotografías | Carla Pinilla

    AL FONDO de la casa en que vive, en El Arrayán, está lo que ella llama su casita. "La construyó Pancho Hoffmann, el hijo de la Lola Hoffmann, cuando nos cambiamos para acá; es de raulí", detalla Rosario Gómez, 43 años, cuyo primer libro es el fenómeno editorial del momento. "Cuentos con alma" lleva un año en librerías y seis ediciones, con tanto éxito, que su autora está a punto de lanzar la segunda parte: "Cuentos con alma II". Ambos entran en la categoría de autoayuda y son una recopilación de historias universales y autores anónimos "que dejan una enseñanza o, al menos, motivan a reflexionar", explica Rosario.

    Cuando egresó del Villa María, nada parecía anticipar lo que vendría. En un instituto hizo un curso de auxiliar de educadora de párvulos y, luego de ejercer por un par de años, se casó, tuvo dos hijos y vivió en un campo en el sur. Al volver a Santiago, trabajó para distintas empresas. Hoy, ya separada, está dedicada exclusivamente a escribir y a editar su trabajo. Para eso aprendió computación y programas de diseño gráfico.

    A la denominada casita donde cotidianamente realiza su trabajo, se accede después de atravesar prados rodeados de árboles, faroles y escaños, animados por el ruido incesante de un estero cercano. Allí se desarrolla la entrevista, que es la primera que Rosario da en su vida, a pesar de que durante todo este tiempo le han llovido las ofertas para aparecer en los medios.

    — ¿Por timidez te has negado?
    "No, lo que pasa es que a mí no me interesa que conozcan mi vida; no es importante. Lo que tiene valor es lo que está acá adentro, en estas páginas; en el fondo, yo soy un simple mensajero". También, dice, le ofrecieron organizarle el lanzamiento de su primer libro, pero tampoco aceptó. "Soy súper reservada y ermitaña".

    — Pero los escritores necesitan dar a conocer su obra...

    "Sí, pero con este libro pasó algo mágico. Sin difusión alguna de mi parte, ya voy en la sexta edición, con diez mil ejemplares vendidos en un año. Un récord, especialmente para una desconocida como yo". No sólo eso. También se ha mantenido en los primeros lugares de los rankings de súper ventas, registrados en la Revista de Libros, La Segunda, La Tercera y figura en los estantes de librerías como Feria Chilena del Libro, Antártica, José Miguel Carrera y las tiendas de Falabella.

    Sorprendente, considerando que la aventura comenzó mal aspectada. "Cuando terminé los cuentos, llevé el borrador a una editorial, pero me dijeron que no tenían presupuesto, que esperara un tiempo. Pero yo no quería esperar. Me lancé sola y los autoedité en noviembre del año pasado. Trabajé en mi propio computador usando programas que aprendí cuando hice un curso de diseño gráfico. Una vez que los primeros mil quinientos ejemplares estuvieron listos, comencé a colocarlos a consignación en algunas librerías. Fue increíble: al mes se agotaron".

    — El libro es una recopilación de cuentos anónimos, ¿cómo se te ocurrió hacerlo?

    "Los fui recolectando a través de los años en distintas fuentes, sin saber muy bien qué iba a hacer con ellos. Hasta que un día se me se me ocurrió la idea de reunirlos en un solo libro. Lo que los une es su temática universal, aquello que nos toca a todos en lo más profundo".

    Antes de escribirlo, entre 1998 y '99, dice: "Hice dos agendas que contenían pensamientos positivos y que yo misma edité, por lo tanto algo de experiencia tenía en el tema. Aunque me quedaron bien bonitas, las dejé porque sólo se vendían en un lapso cortito, de noviembre a marzo. Entonces, empecé a pensar en otro trabajo, en uno que me sirviera para mantenerme y fuera útil para los demás. Así nació Cuentos con alma".

    — ¿A qué atribuyes el éxito?
    "Creo que en el mundo hay un hambre de espiritualidad. La gente necesita irse un poquito para adentro, navegar de otra manera, buscarle más trascendencia a su vida. Lamentablemente, hemos estado demasiado afuera, en lo externo, preocupados sólo de las cosas materiales. Mis cuentos llenan un vacío. En apariencias son muy simples, sencillos y cotidianos pero, en el fondo, son muy profundos y encierran una gran sabiduría".

    — ¿Qué significa para ti el alma?
    "Es el espíritu, lo más importante, lo único que queda al final; de ahí que debamos fortalecerla, sobre todo a través del amor.

    Yo escogí cada uno de los cuentos con pinzas, para que dejaran ese mensaje, sin casarme con ningún grupo ni religión. A algunos les cambié pequeñas cosas, una palabra, de repente en lugar de Jesús - que es un personaje maravilloso- puse a Dios que es más universal".

    — Menos mal que son anónimos, por lo tanto nadie te va a reclamar...

    Se ríe con la ocurrencia y comienza a dedicarse a algo más terrenal: servir el café. Cuenta que jamás se imaginó el trabajo que requiere un libro.
    En su casita-oficina se respira una sensación de paz y armonía. Cuando se le pregunta si se considera esotérica, dice: "mira, yo no pertenezco a nada".

    Los cuarzos, las velas encendidas y la música de fondo new age parecen decir lo contrario. Ella reconoce que las piedras "le dan energía". Y "la llamita de las velas atrae la luz; por eso, apenas llego acá en la mañana, lo primero que hago es prenderlas; me acompañan y tienen que ver también con la luz que recibimos de arriba".

    Tiene otros acompañantes: enanitos de todos los tamaños y angelitos de distintos materiales. Los primeros le permiten conectarse con la infancia, "con el niño que llevamos dentro y que, lamentablemente, muchas veces tenemos dormido".

    — Y los ángeles, ¿qué simbolizan para ti?
    "Son mis guardianes. Yo hice una sociedad con seres de otras partes y ha sido tan mágico, tan increíble. Siento que me ayudaron con el libro".

    — ¿Cómo llegaste a interesarte tanto por el mundo espiritual?
    "Participé en dos talleres de crecimiento personal, el insight y la biodanza. Pero a mí el tema me atraía de antes. Cuando estaba en tercero medio en el Villa María, pensé ser monja misionera. Fue una cosa súper fuerte que viví junto a otras amigas, todas con pololeos largos que terminamos en ese momento. Al final, desistimos y sólo una estudió teología. Yo volví con mi pololo y nos casamos".

    — ¿Nunca te arrepentiste de no haber entrado al convento?
    "No, me siento feliz tal como estoy. Creo que todo lo vivido sirve. Al colegio, aunque ahora no sigo totalmente su línea, le agradezco la formación que me dio. Yo comulgaba todas las mañanas y era súper rico. Participaba en obras sociales los fines de semana y en retiros espirituales".

    — ¿Qué te dejaron el insight y la biodanza?
    "Me abrieron un montón de puertas que tenía cerradas. En el insight una compañera me dijo que mi nombre era súper bonito, que Rosario significa instrumento para llegar a Dios. A partir de entonces empecé a llamarme así y sólo para la parentela cercana seguí siendo El Pollo, apodo que me puso mi papá cuando era chica porque era muy flaquita y de ojos grandes".

    Respecto de la biodanza dice:
    "Fue una experiencia potente que me llevó a meterme para adentro. Descubrí mis pedazos más profundos, ésos a los que les hacía el quite porque eran dolorosos. Hasta que me encontré entera, con mi luz y oscuridad; porque todos somos bipolares. Me amigué conmigo misma, me perdoné".

    — ¿Qué fallas te costó más perdonarte?
    "Puchas, no sé. Tal vez el orgullo: soy tremendamente orgullosa".

    — Entre los quiebres de los que hablas, ¿qué pasó cuando te separaste?
    "Creo que la vida tiene alegrías y golpes fuertes. La gracia es que hay que aprender de ellos".

    — No todos aprenden...
    —"Es cierto. Pero cuando lo logras, creces. Nada pasa por casualidad".

    — ¿Crees en el destino?
    "Siento que mucho de lo nuestro ya está trazado, pero tenemos herramientas para modificar las cosas". Por el jardín circula un gato siamés. No es el único animal en la casa. Hay otros felinos, más dos perros "que son unos monstruitos". Hasta hace poco vivió con ellos un mono barrigudo:

    "Samy era mi guagua; en su jaula tenía hasta calefacción y andaba con pañales. Pero hice un acto de amor con él que me dolió el alma. Lo entregué a un centro de rescate de monos que hay en Peñaflor; era una maldad mantenerlo alejado de su especie. Pero lo voy a ver seguido, nos abrazamos, besamos y él se ríe a carcajadas. Vivió ocho años con nosotros".

    No es la única experiencia que Rosario ha tenido con monos. Antes tuvo a Benito, cuya muerte demostró, una vez más, la crueldad de los seres humanos con los animales. "Me lo mataron en una casa vecina, de un balazo".

    Vegetariana por principios y necesidad, hace seis años que adoptó ese sistema de alimentación, donde en materia de carnes ella sólo incluye el pescado. "Estuve enferma de artritis, incluso anduve con muletas. Como no me mejoraba con nada, al final fui donde un médico naturista que me cambió drásticamente la dieta". Hoy se siente tan bien, que sale a caminar por horas y hasta juega tenis tres veces a la semana, "cada golpe que le doy a la pelota, tiene para mí un efecto terapéutico". Pero practica otras aficiones más sedentarias: el cine y la literatura de autoayuda.

    — Y entre tus proyectos, ¿figura un tercer libro?
    "Sí, pero tal vez cambiaré de onda aunque siempre quedándome en mi tema. Me gustaría hacer uno que contenga ejercicios espirituales, cosas simples que la gente pueda hacer consigo misma en su casa. Ya tengo mucho material reunido. Hay trabajos para hacer con el Arcángel San Miguel, hay meditaciones, hay viajes internos, que permiten recuperar el equilibrio perdido y dan mucha paz. Yo he probado esas técnicas y sé que resultan". ||

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